denuncia «represión» en Nicaragua pero calla con los muertos en Cuba

La diputada andaluza no adscrita y líder de la refundada Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, ha enviado una carta al embajador de Nicaragua en España, Carlos Midence, solicitando una reunión para abordar la «grave situación» de «represión» que vive el país latinoamericano gobernado por Daniel Ortega.

Una denuncia que contrasta con el silencio que la ex de Podemos ha guardado respecto a las decenas de detenciones, cientos de desaparecidos y varios muertos -el Ministerio del Interior admitió tan sólo uno- que ha dejado la dura represión policial del régimen durante las protestas contra la dictadura de Miguel Díaz-Canel.

Una dictadura que la izquierda prefiere obviar y que sólo tacha como tal cuando los líderes son de derechas. En este caso, los once diputados andaluces no adscritos que fueron expulsados del grupo parlamentario Adelante Andalucía -ahora denominado Unidas Podemos por Andalucía-, han enviado una carta como representantes públicos al embajador nicaragüense en nuestro país para trasladar su «preocupación» por la «criminalización de las protestas» y la «violación de derechos humanos».

Exiliados y presos políticos

Así lo han anunciado los parlamentarios andaluces este lunes en un comunicado en el que explican que en el escrito remitido al embajador han denunciado las «vulneraciones de derechos humanos» en aquel país, y le han expresado su «preocupación por la situación política y por la degradación del derecho a la protesta que viene sucediendo en Nicaragua, desde el levantamiento popular contra Ortega-Murillo en 2018».

Los diputados procedentes de Adelante Andalucía han subrayado que «actualmente han muerto cientos de personas por violencia policial, hay 134 presos políticos y más de cien mil nicaragüenses se exiliaron».

Los parlamentarios andaluces han denunciado en su carta que, a pesar de las movilizaciones populares pacíficas, la respuesta del Gobierno haya sido «la represión y la criminalización de las protestas, llegando incluso a poner en marcha leyes para poder detener a voces críticas de forma arbitraria como Dora María Téllez, Hugo Torres, Victor Hugo Tinoco, Suyen Barahona, Ana Margarita Vigil y Tamara Dávila Rivas, muchas de ellas reconocidas feministas».

Esta situación les «preocupa especialmente» a los cargos públicos, ya que «las mujeres sufren agresiones particulares por su género», según subrayan desde el grupo de diputados entre quienes se encuentra Teresa Rodríguez.

Por último, esta decena de parlamentarios ha querido mostrar su «solidaridad con el pueblo nicaragüense más allá de cualquier Gobierno», y ha trasladado sus exigencias: que «cese la represión, las nuevas detenciones, las violaciones de derechos humanos por parte de Ortega-Murillo y que liberen a los presos políticos».

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